Cuando un Gerente o Presidente de una asociación, tras un largo periodo en la misma, cesa en el puesto, los miembros de la Junta Directiva necesitan ajustar sus funciones y estrategias para ayudar en la adaptación del nuevo miembro que se incorpora. Esto en muchos casos requiere que la Asociación y su Junta deba abandonar su zona de confort y reconducir el camino de la organización.El nuevo directivo, ya sea el presidente ejecutivo, el gerente o el secretario general debe encajar en unos zapatos que por lo general al principio le vendrán grandes. Sin embargo el reto no está realmente en el “tamaño”.

office-mail-business-work¿Cuál es el reto de la Junta Directiva?

Sería más preciso decir que el nuevo ejecutivo de la Asociación tiene el reto de ponerse unos “zapatos viejos”. En muchas asociaciones se tiende a perdurar tanto en el puesto de presidente como de Secretario o Gerente, durando más que el resto de los miembros de la junta y que muchos asociados. Por tanto, cuando hay un cambio de líder, los miembros de la junta han estado acostumbrados a que el líder anterior era el que hiciera funcionar las cosas.

Para la Junta, aquellos “viejos zapatos” eran verdaderamente cómodos. Así que cuando el nuevo ejecutivo llegar con nuevas ideas y horizontes, los miembros de la Junta necesitan resetear sus modelos mentales. Sin embargo, de acuerdo a algunos estudios cerca de la mitad de los Presidentes de las asociaciones afirman que sus juntas directivas no participan activamente en el proceso de adaptación del nuevo miembro.

Y esto trae consecuencias. A modo anecdótico es muy común que el nuevo ejecutivo que sigue a un cambio de otro que fue miembro de la asociación durante un largo periodo de tiempo ni dure tanto. Las organizaciones suelen acostumbrarse a un estilo de liderazgo, así que les suele gustar más los que ellos tenían antes.

¿Hacia dónde debe dirigirse la Asociación?

Por tanto, una transición exitosa requiere un acuerdo entre los líderes de la Asociación, prestar una gran atención por la Junta al proceso de selección o de elección y un apoyo cercano al nuevo ejecutivo en su periodo de adaptación, haciendo coincidir las nuevas iniciativas y el nuevo rumbo con la propia visión de la Junta y de la historia de la Asociación.

La mayoría de las Juntas se enfrentan a este reto, y en ese momento deben pensar de forma estratégica, valorando todos los puntos que debe aportar ese nuevo liderazgo.

La asociación debe preguntarse si está lista para afrontar el mismo. Si ya tiene claro el nuevo horizonte y el nuevo escenario al que deberá enfrentarse el nuevo ejecutivo. Antes de contratar a alguien o de sustituirle, la Junta debe tener claro hacía dónde quiere ir y hacia donde quiere remar. Una vez decidido, sabrán con qué clase de nuevo líder deberán contar.

La junta, en cualquiera de estos casos, tiene que saber buscar a la persona que encaje perfectamente en esos “viejos zapatos”, que se adapte perfectamente a la nueva estrategia de la asociación, olvidando desde ese momento antiguas ideas preconcebidas. Deben ser muy claros sobre lo que quieren preservar y lo que quieren cambiar, y tienen que ser capaces de ayudar y dirigir a la nueva persona a que estos sueños se hagan realidad, sin olvidar que no deben tampoco cohibir su posibilidad de iniciativa y desarrollo.

¿Se ha visto tu asociación en esta situación? ¡Cuéntanos cómo lo enfocasteis! 🙂

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